Los tiempos de crisis son tiempos de ajustes; tiempos de cuidar el dinero y el trabajo, como tanto recomiendan los expertos.
Dentro de casa, son tiempos para cuidar los ingresos familiares y reducir los gastos de vivir, para asegurar lo básico y elemental. Dentro de las empresas o negocios, son tiempos de reducir los gastos operativos y administrativos con el fin de mantener el negocio a flote.
En estos difíciles tiempos económicos, todos pensamos en que debemos de recortar gastos. Las personas dejamos de ir al cine cada semana y dejamos de comprarnos nuestro café matutino de 40 pesos. Las empresas hacen recortes de personal y recortes de presupuesto.
No podemos criticar estas acciones, ya que son tácticas necesarias para sobrellevar la situación financiera que estamos viviendo. Pero debemos de analizar con cuidado cada caso para ver si vale la pena lo que estamos sacrificando. Debemos determinar si nuestras acciones son solo un parche a corto plazo o si son algo que mantendrá fuerte a la empresa durante, y mucho tiempo después, de esta crisis económico.
Un ejemplo de estos recortes “necesarios”, son los aplicados a los presupuestos de publicidad y mercadotecnia. Muchas empresas comente el error de reducir sus gastos mediante dejar “por un tiempo” las campañas publicitarias, ya sea publicidad en medios impresos, radio, televisión, internet o volanteo. Incluso, hasta algunas empresas pasan a un segundo plano de importancia su presencia en internet.
El sitio web de la empresa es casi siempre el primer lugar al cual un cliente nuevo va a llegar a conocerle. Una empresa sin sitio web o con un sitio desactualizado, corre el riesgo de perder su credibilidad y como consecuencia, a sus clientes y prospectos.